Del estudio indie Frogwares nos llega una obra de horror al mas claro estilo lovecraftiano que hará las delicias de los amantes del género.

The Sinking City es un juego de investigación, rico en historias, ambientado en un retorcido universo inspirado por Lovecraft. La aventura se sitúa en Oakmont, Massachusetts, un lugar que sufre de descomposición y podredumbre debido a inundaciones sobrenaturales sin precedentes que lentamente envuelven la ciudad y las mentes de sus habitantes.

El jugador toma el papel a Charles Reed, un detective privado, que llega a Oakmont para investigar la causa de la inundación y de las extrañas pesadillas que acosan a sus habitantes.
Una ambientación oscura, personajes siniestros y criaturas surgidas de las pesadillas de algún loco son algunas de las características que definen este juego, probablemente uno de los mejores juegos indie de la temporada.
En esta reseña vamos a mencionar los puntos fuertes y débiles de esta entrega basada en el universo de Lovecraft, los mitos de Cthulhu.

Lo mejor de “The Sinking City”

Lo mejor del juego es, sin lugar a dudas la ambientación. Una ciudad inundada con criaturas surgidas de las profundidades del mar.
El contexto y los personajes están bien trabajados y llegamos a sentir empatía y hasta lástima por algunos de ellos.
Por otro lado, es necesario mencionar les mecánicas de juego, muy originales.
Durante la historia tendremos que recabar pistas y acudir al palacio de la mente para tratar de darles un sentido, reconstruir los distintos escenarios y hacer avanzar la historia sin perder la cordura en el camino.
Esto, no obstante, esto supone que la audiencia del juego está muy dirigida. La dificultad de estas mecánicas puede llegar a echar para atrás a algunos jugadores.
Otro punto fuerte es la historia. Un misterio que resolver, no exento de acción y disparos.
Por último, mencionamos la gran cantidad de misiones secundarias interesantes de este juego de mundo abierto, que garantizan horas y horas de entretenimiento.

Aspectos a mejorar

En cuanto a los aspectos criticables, cabe destacar los gráficos, que no obstante, son bastante buenos para tratarse de un juego indie.
Por otro, al tratarse de un juego de investigación, puede resultar difícil de jugar, debido a sus mecánicas.
Por último y más importante, aquello que realmente impide que The Sinking City se sitúe en la cúspide de los juegos indie de este verano es, ciertamente, la existencia de un juego mejor, “La leyenda de Franconstein” del estudio independiente Memetic Games (nosotros ja,ja,ja).